Fuente: economia.elpais.com

La Comisión Nacional de la Energía (CNE) publicará en breve una circular con la nueva metodología de cálculo de la parte regulada del recibo de la luz que, a efectos prácticos, funcionará como una “tarifa plana” que penalizará a los propietarios de segundas residencias, al autoconsumo y la eficiencia.

Durante una rueda de prensa, la plataforma creada por asociaciones de renovables, instaladores y fabricantes para potenciar el autoconsumo ha indicado este miércoles que los nuevos peajes de la CNE elevarán sustancialmente el término de potencia fija que paga el usuario y reducirán el término de energía, esto es, la parte de la factura que depende del consumo eléctrico que se realice.

El presidente de la asociación de instaladores fotovoltaicos sobre cubierta (Aifoc), Pedro Gil, ha considerado que de esta forma aparecerá una “tarifa plana” que equivaldrá a “coger los costes regulados y dividirlos” entre los consumidores sin tener en cuenta su consumo, lo que “va contra toda directiva comunitaria” y cercena el despegue del autoconsumo.

La parte regulada del recibo eléctrico, que tiene un peso del 37% en la Tarifa de Último Recurso (TUR), se compone en la actualidad al 50% de un término de potencia fijo y de otro de energía, este último vinculado al consumo. La nueva metodología elevará a cerca del 80% el primero y reducirá al 20% el segundo, si bien también contemplará una discriminación horaria en el pago por el uso de las redes, con precios más bajos por la noche.

El director general de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), José Donoso, ha apuntado que esta “tarifa plana” va “contra la lógica” y puede inscribirse en parte en las “medidas para frenar el autoconsumo”, entre ellas la determinación del Gobierno de cobrar peajes a los productores de su propia electricidad para uso instantáneo.

La nueva metodología de peajes ha sido diseñada por la CNE solo para los costes regulados de transporte y distribución, al tiempo que el Ministerio de Industria, Energía y Turismo seguirá teniendo discrecionalidad para acometer la revisión de otros costes regulados como las primas al régimen especial, renovables incluidas.

Durante la rueda de prensa, el representante de los instaladores de Fenie, Sergio Pomar, ha reclamado a Industria que el autoconsumo instantáneo esté exento del pago de peajes y que se permitan instalaciones hasta 1.000 kilovatios (kW) de potencia, el autoconsumo compartido y que el titular de la instalación y de la superficie puedan ser distintos.

La plataforma en defensa del autoconsumo hace propia además la propuesta de UNEF de permitir una implantación escalonada y considera que las trabas de Industria responden a su temor a un descenso de la demanda y a la pérdida de negocio de las eléctricas. Se crearían 5.690 empleos directos en tres años y se alcanzaría un cifra de negocio agregada de 1.147 millones, con una “mínima” sustracción de la demanda que no llegaría al 1%.

El responsable de relaciones institucionales de la asociación de fabricantes de bienes de equipo Sercobe, Ignacio Prada, ha presentado el autoconsumo como “oportunidad para reducir la dependencia energética sin sustraer mucha demanda, reducir los costes eléctricos y procurar retornos en empleo y actividad económica”.

Por su parte, el director general de la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), Jaume Margarit, lamentó que, como parte de su lucha contra el déficit de tarifa, Industria vaya a frenar el autoconsumo, porque “no se pueden quitar kilovatios a la red en estos momentos”.

“No veo más razones para la actitud de Industria. En su momento, se vio en el autoconsumo una oportunidad magnífica, hasta que alguien se dio cuenta de que había actores a los que no les convenía”, ha señalado en alusión a las grandes eléctricas. “Por eso, siguieron el hilo de la cruzada contra las renovables, y esto ahora afecta al autoconsumo”, ha añadido.